Escuela de guerra


El 4 de octubre de 1937 J. escribía su primera carta desde la 61ª brigada mixta. Por entonces no tenía manera de saber que faltaban menos de tres meses para que se viese envuelto en una de las campañas decisivas de la guerra. Ese era todo el tiempo que había para que aquel grupo de civiles de 20 años que venían de desempeñar los oficios más diversos se transformasen en militares adiestrados y eficientes. Los mandos sí que lo sabían. De ahí que intentasen organizar una auténtica escuela de guerra en la reserva.

Pocos días después de la primera carta de J., una orden general de la 61ª brigada recordaba las materias en las que se debía instruir a los nuevos reclutas:

«La instrucción abarcará los siguientes extremos. Educación moral – disciplina – nociones de Justicia Militar y saludos – entrenamientos físicos y marchas- instrucción individual sin marcha – conocimiento del arma y su manejo – granadas de mano – ejercicios de puntería y tiro individual hasta 200 metros – aprovechamiento del terreno y construcción de trincheras – obligaciones del centinela.”

El texto también contiene instrucciones sobre cómo adiestrar a los soldados que tuviesen limitaciones físicas:

“Los soldados de servicios auxiliares serán destinados exclusivamente para ocupar empleos sedentarios: ordenanzas, escribientes, rancheros, etc… = Es necesario tener en cuenta, para la instrucción, el estado de salud de cada uno, para no imponerle los ejercicios en desacuerdo con su aptitud física. No obstante ello, recibirán tambien, agrupados y por separado, una instrucción que constará de lo siguiente: educación moral y disciplina; nociones de Justicia Militar y saludos; entrenamientos físicos apropiados al estado de cada uno; ejercicios extrictamente indispensables para poder entrar en una formación regular y trasladar en ella de un lado a otro. Deber del centinela en el servicio de guarnición. Conocimiento del arma y formación del tirador individual, reduciendo los ejercicios de tiro a algunos reales.”

Todo quedaba recogido en un solo párrafo de la mencionada orden. Un puñado de líneas para resumir todo cuanto aquellos chicos de 1917 debían saber para estar plenamente preparados para empezar a acabar con otras vidas como las suyas.

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