Hay que estudiar a fondo la palabra a-m-o-r

Cada vez se hace más evidente que esta historia. sucede a la vez en dos tiempos distintos: el de J. y el nuestro. En el de J. hoy es 25 de octubre de 1937, un día alegre. J. ha recibido una carta de Enriqueta que incluye la última foto que le tomaron a él antes de partir:

Querida Enriqueta:
[…] como a ti me ha gustado mucho pues es la mejor que me han sacado asta la fecha y por lo tanto si tu quieres le diré a mi madre que haga una ampliación y un marco para que te lo regale a ti pues es voluntad mia.*

En nuestro tiempo es un 2 de junio algo fresco y nublado en el que, mientras escribo estas líneas me pregunto si la foto a la que se refieren será alguna de las dos que han llegado hasta mí.

De lo que me dices que has ingresado en las juventudes libertarias y en la agrupación de mujeres libres estoy muy satisfecho pues es lo que deseaba desde hace algun tiempo me diras quien te acompaño y quien te acabó de convencer y de que te has apuntado para carrocera no solamente estoy muy satisfecho de ti si no que estoy muy orgulloso de que seas mi futura compañera pues asi tienen que ser las mujeres de hoy valientes y dispuestas a todo lo que venga asi es como me gusta que seas muy mujer pero valiente […]

Lo que en ambas esquinas del tiempo está sucediendo a la vez es que hoy es un día de tregua. Todos descansamos de nuestras respectivas guerras para dejar espacio a los sentimientos. Desde su destino militar, J. rememora el día en que Enriqueta le dijo sí:

[…] con que alegria trabaje aquella tarde, veinte de marzo con que satisfacción me acuerdo de esta fecha y de todo lo que pasaba por mi pues era una cosa que nunca habia sentido en mi vida pues eso era el flechazo que me pegó cupido el flechazo del amor una cosa que no habia sentido en mi vida aunque creia mucho en el amor que palabra mas bonita y tan corta hay que estudiar a fondo la palabra a-m-o-r tanto que encierra para nosotros dos, encierra la felicidad de toda nuestra vida, la ilusión del corazón, nuestro cariño

Desde tanta distancia como nos separa, al leer a Joaquín uno no puede más que preguntarse si alguna vez se vuelve a amar como se ama a los diecinueve años:

Enriqueta nuestro amor es demasiado grande para que se pueda romper no ay nadie en el mundo capaz que nos pueda separar es preciso juntarnos no puedo vivir sin ti me paso los dias pensando en ti y leyendo tus dos cartas me las se de memoria
[…]
el dia que recibo carta tuya es fiesta para mi y leo y releo las cartas me paso los dias mirandote en el retrato y con el pensamiento fijo en ti mi vida te pertenece, mi amor tambien, mi ilusión, mi corazón […]

Entre tanto amor, como en el resto de cartas, también hay espacio para un día a dia que Joaquín siempre intenta mostrar de la manera más amable posible:

Ahora estamos haciendo la instrucción de ametralladora enseñandose a montarla y desmontarla aunque yo no tire pero nos lo enseñan porque si cae el tirador la coge otro y asi todos los demas yo estoy en la 1ª sección 2º peloton 3ª maquina 1º conducto. yo no se aun la clase de trabajo que es pero me han dicho que es un buen sitio y ademas en las ametralladoras por regla general hay muchas menos bajas que en los demas trabajos se trabaja mas pero se esta mejor pues en el ataque la infanteria va delante y las ametralladoras detras y en la retirada las ametralladoras se retiran primero y la infantería despues.

Habitando el futuro es más fácil darse cuenta de lo frágil que es el tiempo y de lo poco que hubiese costado que las cosas hubiesen sucedido de otra manera:

es lo que mas me gusta escribirte porque escribiéndote descanso a mi corazón diciendote lo mejor posible lo que en palabras no se puede explicar de tan grande y bello que es, no te puedes figurar lo que piensa mi corazón, que cosas tan bonitas, figurarme que te tengo a ti en mis brazos apretándote y besandote en tus labios en tus mejillas y acariciandote como un tesoro.

Antes de despedirse y de hacerlo nosotros también, J. quiere corresponder al regalo de Enriqueta adjuntando en su carta algo mucho mayor y que, por suerte, viaja en nuestro sobre también:

Se despide este que con la fé mas grande a depositado su felicidad en ti y te envia el corazón para pedirte que le escribas lo que puedas para descansar a su castigado corazón por el ansia de su puro amor y es tu queridísimo.

J. Figuerola

Puesto que en el margen inferior del papel le ha quedado un espacio en blanco, J. decide rellenarlo con lo único de lo que tiene de sobra en esos momentos. Poco se puede añadir que no diga ya su letra torcida:

Dichosa tu carta que vas a ver a mi corazón y a mi ilusión de ilusiones y tambien a mi eterna felicidad cumple tu misión alegrando el corazón de mi eterno amor.

*Las transcripciones, como siempre, son literales.

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