{"id":326,"date":"2010-12-28T22:14:18","date_gmt":"2010-12-28T20:14:18","guid":{"rendered":"http:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/?p=326"},"modified":"2011-02-05T13:39:20","modified_gmt":"2011-02-05T11:39:20","slug":"salud-y-anarquia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/salud-y-anarquia\/","title":{"rendered":"Salud y anarqu\u00eda"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartel-cnt.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-327\" title=\"cartel-cnt\" src=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartel-cnt.jpg\" alt=\"\" width=\"299\" height=\"423\" srcset=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartel-cnt.jpg 353w, https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartel-cnt-211x300.jpg 211w\" sizes=\"auto, (max-width: 299px) 100vw, 299px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Recrearse en los detalles es un placer reservado para el que carece de prisa. Cualquier cosa que fuese lo que ocurriese a Joaqu\u00edn, la Historia no le esper\u00f3 para contarlo. La Historia nunca supo ni le interes\u00f3 qui\u00e9n era J. Solo por eso es posible que un d\u00eda, en el futuro, un sobrino-nieto suyo se siente en una tarde de invierno ante una pantalla para desvelar, sin prisa, un secreto que deber\u00eda conocer todo el mundo: cada vez que aquel chico de 19 a\u00f1os enviaba una carta a su amada, en el anverso del sobre escrib\u00eda las mismas palabras: \u201cA la camarada Enriqueta Galiano\u201d.<\/p>\n<p>En casos as\u00ed, la realidad evidencia un defecto que en la ficci\u00f3n puede resultar imperdonable: es poco veros\u00edmil. \u00bfC\u00f3mo era posible? \u00bfQu\u00e9 tiene que pasar en una sociedad para que un adolescente se dirija a su novia como \u201ccamarada\u201d? Dar una respuesta es f\u00e1cil, lo dif\u00edcil ser\u00eda que alguien diese una buena explicaci\u00f3n.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartas-de-j.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-full wp-image-328\" title=\"cartas-de-j\" src=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartas-de-j.jpg\" alt=\"\u00a9 Esther Garc\u00eda \/ Gerard Ribas\" width=\"364\" height=\"242\" srcset=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartas-de-j.jpg 600w, https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/cartas-de-j-300x200.jpg 300w\" sizes=\"auto, (max-width: 364px) 100vw, 364px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Joaqu\u00edn era anarquista. O m\u00e1s exactamente, militante de la C.N.T., cosa que no era nada extraordinaria en aquellos tiempos y mucho menos en Alcoy, ciudad que sufri\u00f3 una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n industrial en la segunda mitad del siglo XIX y cuyo tejido social pr\u00e1cticamente qued\u00f3 simplificado en la f\u00f3rmula de una amplia base de obreros frente a un reducido grupo de burgueses. Si la implantaci\u00f3n de la C.N.T. a nivel estatal era superior a la de cualquier otra fuerza pol\u00edtica o sindical en aquellos a\u00f1os, su supremac\u00eda en la ciudad de Joaqu\u00edn era todav\u00eda m\u00e1s abrumadora. Tanto era as\u00ed, que los alcoyanos de a pie no acostumbraban a referirse a la C.N.T. por sus siglas. La llamaban simplemente \u201cEl Sindicato\u201d. De hecho, la primera sede que la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores (A.I.T.), precursora de la C.N.T. y de la F.A.I., tuvo en Espa\u00f1a se implant\u00f3 en Alcoy, que en aquellos a\u00f1os era la segunda federaci\u00f3n del Estado en n\u00famero de afiliados.<\/p>\n<p><a href=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/salud-y-anarquia.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter size-medium wp-image-329\" title=\"salud-y-anarquia\" src=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/salud-y-anarquia-300x81.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"81\" srcset=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/salud-y-anarquia-300x81.jpg 300w, https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/salud-y-anarquia-600x162.jpg 600w, https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/salud-y-anarquia.jpg 1539w\" sizes=\"auto, (max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/a><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de sus primeras cartas, Joaqu\u00edn modific\u00f3 la f\u00f3rmula acostumbrada en el sobre sustituyendo \u201ccamarada\u201d por \u201ccompa\u00f1era\u201d. \u201cA la compa\u00f1era Enriqueta Galiano\u201d. M\u00e1s adelante, a medida que se acercaba la derrota, prescindi\u00f3 de los tratamientos y dej\u00f3 \u00fanicamente el nombre y la direcci\u00f3n. De las m\u00e1s de 40 cartas que se han conservado, hay una que firma como \u201cJ. Figuerola. C.N.T.\u201d. En otros dos casos a\u00f1ade a la firma las palabras: \u201cSalud y anarqu\u00eda\u201d. Y eso es pr\u00e1cticamente todo. Si alg\u00fan d\u00eda tengo oportunidad de poner en orden esta historia, dudo mucho que lo presente como un anarquista feroz. La militancia asoma en sus cartas de manera franca pero muy inconstante, casi olvidadiza.  Es un chico entra\u00f1able, no un guerrillero. Ley\u00e9ndole da la sensaci\u00f3n de que era anarcosindicalista porque lo eran sus hermanos y su padre, sus amigos y vecinos. Porque en aquel momento eso \u2014anarcosindicalistas\u2014 es lo que eran los obreros en Alcoy.<\/p>\n<div id=\"_mcePaste\" style=\"position: absolute; left: -10000px; top: 0px; width: 1px; height: 1px; overflow: hidden;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"font-size: small;\">Recrearse en los detalles es un placer reservado para el que carece de prisa. Cualquier cosa que fuese lo que ocurriese a Joaqu\u00edn, la Historia no le esper\u00f3 para contarlo. La Historia nunca supo ni le interes\u00f3 qui\u00e9n era J. Solo por eso es posible que un d\u00eda, en el futuro, un sobrino-nieto suyo se siente en una tarde de invierno ante una pantalla para desvelar, sin prisa, un secreto que deber\u00eda conocer todo el mundo: cada vez que aquel chico de 19 a\u00f1os enviaba una carta a su amada, en el anverso del sobre escrib\u00eda las mismas palabras: \u201cA la camarada Enriqueta Galiano\u201d.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"font-size: small;\">En casos as\u00ed, la realidad evidencia un defecto que en la ficci\u00f3n puede resultar imperdonable: es veros\u00edmil. \u00bfC\u00f3mo era posible? \u00bfQu\u00e9 tiene que pasar en una sociedad para que un adolescente se dirija a su novia como \u201ccamarada\u201d? Dar una respuesta es f\u00e1cil, lo dif\u00edcil ser\u00eda que alguien diese una buena explicaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"font-size: small;\">Joaqu\u00edn era anarquista. O m\u00e1s exactamente, militante de la C.N.T., cosa que no era nada extraordinaria en aquellos tiempos y mucho menos en Alcoy, ciudad que sufri\u00f3 una aut\u00e9ntica revoluci\u00f3n industrial en la segunda mitad del siglo XIX y cuyo tejido social pr\u00e1cticamente qued\u00f3 simplificado en la f\u00f3rmula de una amplia base de obreros frente a un reducido grupo de burgueses. Si la implantaci\u00f3n de la C.N.T. a nivel estatal era superior a la de cualquier otra fuerza pol\u00edtica o sindical en aquellos a\u00f1os, su supremac\u00eda en la ciudad de Joaqu\u00edn era todav\u00eda m\u00e1s abrumadora. Tanto era as\u00ed, que los alcoyanos de a pie no acostumbraban a referirse a la C.N.T. por sus siglas. La llamaban simplemente \u201cEl sindicato\u201d. De hecho, la primera sede que la Asociaci\u00f3n Internacional de Trabajadores (A.I.T.), precursora de la C.N.T. y de la F.A.I., tuvo en Espa\u00f1a se implant\u00f3 en Alcoy, que en aquellos a\u00f1os era la segunda federaci\u00f3n del Estado en n\u00famero de afiliados.<\/span><\/p>\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\">\n<p style=\"margin-bottom: 0cm;\"><span style=\"font-size: small;\">Despu\u00e9s de sus primeras cartas, Joaqu\u00edn modific\u00f3 la f\u00f3rmula acostumbrada en el sobre sustituyendo \u201ccamarada\u201d por \u201ccompa\u00f1era\u201d. \u201cA la compa\u00f1era Enriqueta Galiano\u201d. M\u00e1s adelante, a medida que se acercaba la derrota, prescindi\u00f3 de los tratamientos y dej\u00f3 \u00fanicamente el nombre y la direcci\u00f3n. De las m\u00e1s de 40 cartas que se han conservado, hay una que firma como \u201cJ. Figuerola. C.N.T.\u201d. En otros dos casos a\u00f1ade a la firma las palabras: \u201cSalud y anarqu\u00eda\u201d. Y eso es pr\u00e1cticamente todo. Si alg\u00fan d\u00eda tengo oportunidad de poner en orden esta historia, dudo mucho que lo presente como un anarquista feroz. La militancia asoma en sus cartas de manera franca pero muy inconstante, casi olvidadiza.  Es un chico entra\u00f1able, no un guerrillero. Ley\u00e9ndole da la sensaci\u00f3n de que era anarcosindicalista porque lo eran sus hermanos y su padre, sus amigos y vecinos. Porque en aquel momento eso <span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\">\u2014<\/span><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\">anarcosindicalistas<\/span><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\">\u2014<\/span><span style=\"font-family: Times New Roman,serif;\"> es lo que eran los obreros en Alcoy. <\/span><\/span><\/p>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/www.aramultimedia.com\/default.asp?sec=65&amp;sub=116&amp;blog=11701&amp;entry=15790\">VERSI\u00d3 EN VALENCI\u00c0<\/a><\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p><strong>Podcast: escucha la lectura de esta entrada<\/strong><\/p>\n<p><object id=\"audioplayer0\" classid=\"clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000\" width=\"290\" height=\"24\" codebase=\"http:\/\/download.macromedia.com\/pub\/shockwave\/cabs\/flash\/swflash.cab#version=6,0,40,0\"><param name=\"data\" value=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/player.swf\" \/><param name=\"FlashVars\" value=\"playerID=0&amp;soundFile=https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/LCJ-13-salud-y-anarquia.mp3&amp;leftbg=0xaeccc6&amp;rightbg=0xaeccc6&amp;lefticon=0xffffff&amp;righticon=0xffffff&amp;bg=0xffffff&amp;loader=0xffffff&amp;slider=0x8a8b8f\" \/><param name=\"quality\" value=\"high\" \/><param name=\"menu\" value=\"false\" \/><param name=\"wmode\" value=\"transparent\" \/><param name=\"src\" value=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/player.swf\" \/><embed id=\"audioplayer0\" type=\"application\/x-shockwave-flash\" width=\"290\" height=\"24\" src=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/player.swf\" wmode=\"transparent\" menu=\"false\" quality=\"high\" flashvars=\"playerID=0&amp;soundFile=https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/LCJ-13-salud-y-anarquia.mp3&amp;leftbg=0xaeccc6&amp;rightbg=0xaeccc6&amp;lefticon=0xffffff&amp;righticon=0xffffff&amp;bg=0xffffff&amp;loader=0xffffff&amp;slider=0x8a8b8f\" data=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/player.swf\"><\/embed><\/object><\/p>\n<p>Descarga aqu\u00ed el podcast:<a href=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/uploads\/LCJ-13-salud-y-anarquia.mp3\"> LCJ 13- Salud y anarqu\u00eda<\/a><\/p>\n<h6>M\u00fasica: Conspiracy: Voices of terror (C Minor)<\/h6>\n<p><strong><a href=\"http:\/\/www.aramultimedia.com\/default.asp?sec=65&#038;sub=116&#038;blog=11701&#038;entry=15790\">VERSI\u00d3 EN VALENCI\u00c0<\/a><\/strong><\/p>\n\n<!-- Share-Widget Button BEGIN -->\n<a href=\"javascript:void(0);\" myshare_id=\"mys_shareit\" myshare_url=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/salud-y-anarquia\/\" myshare_title=\"Salud y anarqu\u00eda\" rel=\"nofollow\" onclick=\" return false;\" style=\"text-decoration:none; color:#000000; font-size:11px; line-height:20px;\">\n<img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/paurubio.es\/lascartasdej\/wp-content\/plugins\/share-widget\/img\/share-button-white-small.png\" height=\"20\" alt=\"Share\" style=\"border:0\"\/><\/a>\n<script type=\"text\/javascript\">\n<!--\nvar _myssmw=true;\n\n\/\/-->\n<\/script>\n<!-- Share-Widget Button END -->","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Recrearse en los detalles es un placer reservado para el que carece de prisa. Cualquier cosa que fuese lo que ocurriese a Joaqu\u00edn, la Historia no le esper\u00f3 para contarlo. La Historia nunca supo ni le interes\u00f3 qui\u00e9n era J. 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